(1972 - 1990)
Ese
día estaba feliz y radiante.
Como
tarde de circo,
todos
acudieron a ver aquel espectáculo,
donde
todos sabían la hora,
pero
nadie quiso avisar al sorprendido.
Al
instante de escuchar la terrible noticia,
mis
pies se dispararon
como
alma que lleva el diablo.
Ya
casi sin aliento,
sólo
encontré un charco vivo y espeso
que
desgarró mi garganta.
Caí de bruces presa del horror,
dolor que atormenta,
indiferencia cruel.
Humillación que maltrata,
cuerpo indigno,
sin memoria y sin voz.
Caí de bruces presa del horror,
dolor que atormenta,
indiferencia cruel.
Humillación que maltrata,
cuerpo indigno,
sin memoria y sin voz.
Terminé
por encerrarme
en
la soledad de mi cuerpo
delgado
y juglaresco,
sin
derecho a lanzar
un
grito de indignidad
ante esa miserable muerte.
ante esa miserable muerte.
Mi
hermano Javier
fue un joven maravilloso.
fue un joven maravilloso.
Joven
alegre y a veces pensativo,
tierno
y hermoso lo recuerdo,
aún
guardo su última sonrisa
en
el último adiós.
Te
amaré por siempre.


No hay comentarios:
Publicar un comentario